Acceso a la educación para todos.

«Ninguna persona es un “no”. Todos son un “sí”, todas las personas tienen un significado, un valor». Lo dijo el Papa Francisco en un coloquio improvisado en español con algunos jóvenes conectados vía web desde distintas partes del mundo. La ocasión fue el viernes por la tarde, 9 de junio, en la inauguración de la sede vaticana de Scholas occurentes, en el edificio San Calixto en Trastevere, en Roma. Con el Pontífice dialogaron estudiantes de Scholas ciudadanía de nueve países: Italia, Colombia, Haití, Paraguay, Argentina, Brasil, Mé- xico, España, Emiratos Árabes Unidos. Los jóvenes expresaron al Papa sus expectativas, dificultades, inquietudes. En particular, desde Italia, Pasquale contó que gracias al apoyo de Scholas consiguió ver el problema de la discriminación como un obstáculo a superar y a comprender la diversidad como una oportunidad. Desde España, Patricia dijo que esta experiencia con Scholas le ha ayudado a desarrollar los propios dones naturales a través de la música, el deporte y el arte. Desde los Emiratos Árabes Unidos, Lisandra y otros estudiantes contaron haber profundizado en varios temas de actualidad, entre los cuales el ciberacoso. Desde Metepec en México, algunos estudiantes explicaron cómo ha cambiado su forma de pensar después del debate y la profundización realizados juntos. Una chica confió haber entendido con más convicción que todos son personas con la misma dignidad, más allá de la raza, cultura y religión. Desde Medellín y Barranquilla, algunos jóvenes, acompañados por el alcalde de la ciudad, aseguraron haber aprendido a escuchar a los otros y a no imponer las propias ideas. En su intervención, el alcalde recordó a Francisco un partido de fútbol jugado por el club argentino San Lorenzo de Almagro en Barranquilla en los años setenta. Desde Río de Janeiro, un grupo de estudiantes, entre los cuales una joven con síndrome de Down, testimoniaron que gracias a la experiencia con Scholas comprendieron que los otros son personas con sus cualidades que hay que apreciar y respetar. Desde Paraguay, el ministro de la educación y de las ciencias, Enrique Rierra, y el representante del Banco interamericano de desarrollo (BID), Eduardo Almeida, junto con un grupo de jóvenes, afirmaron que la metodología de Scholas se basa en una educación en valores. Los jóvenes explicaron que existe un antes y un después en sus vidas, después de haber conocido el proyecto de Scholas. Desde Haití, algunos jóvenes contaron que han entendido, entre otras cosas, la importancia de su rol en la sociedad. Algunos estudiantes desde Buenos Aires concluyeron la conexión. Acogido a su llegada por el presidente de Scholas, José María del Corral y el secretario, Enrique Palmeyro, el Pontífice inició la ceremonia de inauguración deshaciendo el nudo de una cinta blanca y verde atada a dos olivos. El Papa Francisco también inauguró el primer cow o rk i n g dirigido a jóvenes migrantes, refugiados y sin techo en el Vaticano. Finalmente bendijo el olivo que el astronauta Paolo Nespoli llevará en su próxima misión espacial. Durante el encuentro, el presidente del Corral explicó cómo la apertura de la sede de Scholas representa «un paso fundamental y muy significativo en el recorrido de crecimiento internacional de la fundación». «La cultura del descarte nos hace trapos» dijo el Pontífice durante el diálogo con los jóvenes dirigiéndose en particular a Pasquale, que le presentó un proyecto contra el acoso escolar realizado por Scholas en Roma con la colaboración del ministerio de la instrucción, la universidad y la investigación. «¡No al acoso escolar!», subrayó el Papa. «Este trabajo que estáis haciendo de encontrarnos, dialogar, darse cuenta que hay problemas graves en la humanidad —añadió— os enriquece a vosotros y a nosotros adultos». Citando algunas de las autoridades políticas e institucionales presentes, el Pontífice indicó estar seguro de ello, «están aprendiendo de vosotros. Yo estoy aprendiendo de vosotros, pero debéis tener la vale.